Italia

De Milán a los lagos: una jornada en GT por la Lombardía alta

Salida temprana desde Porta Nuova, antes de que el tráfico de la tangenziale se densifique. La ruta apunta al norte por la A9 y luego se abre hacia las carreteras del lago, donde un GT descapotable o un coupé con tracción trasera encuentran su razón de ser. Si la entrega del vehículo se coordina en el hotel la noche anterior, se ganan cuarenta minutos decisivos de asfalto limpio en la SP583.

Itinerario

Al volante por la ciudad

  1. 01

    Como centro — café y primer contacto con el lago

    La A9 desde Milán son apenas 50 km de autostrada rápida. Al llegar a Como, conviene aparcar en la zona del Lungo Lario Trieste, donde hay plazas con buena anchura para vehículos anchos. El paseo por la orilla hasta la Piazza Cavour lleva diez minutos a pie y permite desayunar con vista al agua antes de que los autobuses turísticos ocupen la ciudad vieja. No hay prisa: la carretera buena empieza al salir de Como hacia el norte.

  2. 02

    SP583 dirección Argegno — los túneles y las curvas del lado oeste

    Este es el tramo que justifica elegir un Ferrari Roma Spider o un McLaren con suspensión adaptativa. La SP583 serpentea pegada al lago entre túneles cortos excavados en roca y curvas ciegas con vistas al agua. El asfalto está en buen estado pero es estrecho: los días laborables por la mañana el tráfico es manejable, los sábados de temporada alta no tanto. A la altura de Argegno hay un desvío hacia el Valle d'Intelvi que merece una pausa si se buscan fotos sin otros coches en el encuadre. Velocidad contenida en los túneles: la acústica de un V8 hace el resto.

  3. 03

    Bellagio — almuerzo en la punta de la península

    Desde Argegno se sigue por la SP583 hasta Menaggio y luego se cruza a Bellagio por la carretera del promontorio o, si se prefiere, por el ferry desde Cadenabbia (el coche embarca sin problema si no es un SUV de gran altura). En Bellagio, el aparcamiento público junto al embarcadero acepta vehículos largos, aunque en julio y agosto se llena antes del mediodía. Almuerzo sin guía turística: las trattorias de la Salita Serbelloni, cuesta arriba desde el muelle, sirven risotto con pesce persico del lago y no necesitan reserva entre semana.

  4. 04

    Regreso por la orilla este y Lecco — autostrada tranquila de vuelta a Milán

    En lugar de deshacer la ruta, la vuelta por la rama este del lago hacia Lecco ofrece un paisaje distinto y menos tráfico. La SP72 baja por Varenna y Mandello del Lario — sede histórica de Moto Guzzi, visible desde la carretera — hasta enlazar con la SS36 en Lecco. Desde ahí, la autostrada devuelve el coche a Milán en poco más de una hora. Si la devolución está pactada en Linate o en un hotel de Brera, conviene avisar al equipo de Milan Luxury Cars del horario estimado de llegada para coordinar la recogida sin rodeos por la zona de Área C.

Sobre Milán

Un sedán o un todoterreno resulta más práctico que un descapotable para Franciacorta, donde la SS510 atraviesa Erbusco e Iseo por carreteras llanas pensadas para visitas a bodegas, o para Bérgamo, a 50 km, donde el trayecto suele completarse en media jornada desde un hotel de negocios. Para quienes buscan un fin de semana con motor, el circuito de Monza está a apenas 20 km por la SS36, y durante los fines de semana de competición conviene reservar con margen, ya que el tráfico hacia el autódromo y Villa Reale se concentra en horas concretas. Las familias que combinan Bérgamo, Como y Franciacorta en un mismo itinerario suelen preferir un todoterreno por el espacio y la comodidad en trayectos más largos.

La demanda cambia según el calendario: en febrero, durante la Semana de la Moda, la presión sobre las entregas en el Quadrilátero y en Porta Nuova exige reservar con meses de antelación, y en abril el Salone del Mobile genera una presión similar sobre los hoteles y la zona de la Fiera, por lo que conviene fijar franjas de entrega tempranas. Antes de confirmar cualquier alquiler, se aclara el depósito de seguridad y las condiciones de devolución, y si el trayecto va a continuar más allá de Lombardía, ese punto se resuelve en la misma conversación y no una vez el coche ya está en la calle. El chófer suele solicitarse para estos periodos de mayor exigencia o para traslados corporativos, mientras que el autoconducción sigue siendo la opción habitual para el resto del año.